Maldito Cumpleaños
Ayer, Rimbaud nació de nuevo para iluminar las sombras.
"Ahora puedo decir que el arte es una tontería"-Dijo alguna vez cuando ya había abandonado definitivamente la literatura. Vivió prolíficamente, vivió para abofetear a todos en el rostro con sus palabras erguidas y estrambóticas. Era un genio, aún lo es.
Una temporada en el infierno, una temporada en el Edén; total, da lo mismo. Rimbaud representa todo lo que un poeta debe llegar a ser: un completo salvaje. Hedonista, usurpador, rebelde sin causa, rebelde con causa, díscolo, exacerbado y desbordante de beldad. Patéticamente opuesto, trotamundos y bisexual. Libre, ¡libre!.
Rimbaud es el fin, el medio, la cima y la muerte. ¿Bogaste por los mares de la literatura?, ¿Te convenciste de que vives para escribir y escribes para vivir?, ¿Es la inmortalidad tu destino...?-No, no puedes saberlo, pero Arthur, Arthur...eres mayestático y voraz, ¡y jamás tendrás una mano!
La belleza perece, la belleza perece. Injuriemos a la belleza. Rescatemos el arado, los castrados y los siervos.
En Charleville, el 20 de Octubre de 1954, una mente iluminada vio el comienzo del final. A ti te haría una "oración", Arthur, a ti te confiaría mis gónadas (de haberlas tenido, claro). Ayer cumpliste 153 años, y las nubes son testigo de tu genialidad.
No es posible rendirte culto, no es posible adorarte como la "mierda" que pronunciabas en los estólidos círculos literarios. Eres el maldito, ¡estamos malditos!

